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El riesgo de ataque cardíaco empieza a los 20

Los médicos deberían empezar a valorar los factores de riesgo cardiovasculares a partir de los 20 años de edad, incluyendo la presión arterial y los niveles de colesterol

Los médicos deberían empezar a valorar los factores de riesgo cardiovasculares a partir de los 20 años de edad, incluyendo la presión arterial y los niveles de colesterol. Esta es la más reciente recomendación de la AmericanHeartAssociation (Asociación Americana del Corazón) para la prevención del primer ataque al corazón y del primer ictus cerebral

En la actualidad las enfermedades del corazón empiezan en la adolescencia, donde todavía existe la oportunidad de hacer modificaciones en los hábitos de vida. Un 20% de las personas se enteran de que tienen una cardiopatía cuando sufren el primer infarto o mueren por su causa, de manera que el objetivo de estas recomendaciones es la prevención de ese primer infarto o del primer ictus cerebral.

Tal como afirma este reciente informe, no se trata de empezar a dar medicación a todas las personas a partir de los 20 años, aunque los que tienen la presión arterial elevada o niveles altos de colesterol podrían necesitar tratamiento. Las recomendaciones aconsejan a los médicos que registren la presión arterial el índice de masa corporal, el perímetro de cadera y el pulso, al menos cada 2 años, empezando a la edad de 20. Los niveles de colesterol y de glucosa en la sangre deberían registrarse cada 5 años.

Para los mayores de 40 años, los médicos deberían evaluar todos los factores de riesgo presentes y calcular el potencial de desarrollo de enfermedad cardiaca en los siguientes 10 años. El resultado, normalmente un porcentaje del riesgo, puede utilizarse para recomendar al paciente un tratamiento preventivo a base de aspirina o fármacos para reducir el colesterol.

Este informe recomienda aspirina a dosis bajas para todos los que tengan un riesgo aumentado de enfermedad cardiaca. Si una persona tiene un riesgo de desarrollar enfermedad cardiaca en los próximos 10 años, superior al 10%, el beneficio neto del empleo de aspirina es más que evidente.

El mensaje principal es que la adopción de un estilo de vida saludable sigue siendo la base fundamental de la prevención del primer ataque cardiaco o ictus cerebral. Aquí se incluye el no fumar, ni siquiera como fumador pasivo, una alimentación sana, el control del peso y el ejercicio regular, unos 30 minutos todos o casi todos los días. Las recomendaciones también ponen de manifiesto que no es una única causa, sino una combinación de cosas, lo que culmina produciendo un ataque cardiaco.

FUENTE: Circulation 2002;106:388