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Ictus ¿Qué se puede hacer para reducir el riesgo?

Complementando una alimentación más sana, variada y equilibrada con la práctica regular de ejercicio y el mantenimiento de un peso corporal adecuado, la reducción del riesgo de ictus aún es mayor.

No fumar es la mejor manera de evitar sufrir un ictus o apoplejía. Pero también la dieta y el ejercicio son importantes para reducir del riesgo de padecer un ictus.

Las siguientes recomendaciones alimentarias le permitirán comer mejor y más sano. También podrá reducir el riesgo de ictus así como de otras complicaciones cardio y cerebrovasculares. Complementando una alimentación más sana, variada y equilibrada con la práctica regular de ejercicio y el mantenimiento de un peso corporal adecuado, el riesgo de ictus se reduce aún más.

Reducción del colesterol y las grasas
Una dieta rica en colesterol y grasas, especialmente grasas saturadas (en su mayor parte presentes en alimentos de origen animal, y en la denominada "comida basura") facilitan el desarrollo de la aterosclerosis (endurecimiento) de las arterias, ya que aumentan los niveles de grasa y colesterol en la sangre.

Limite el consumo de carne, pollo y pescado. Es recomendable no sobrepasar los 150-200 gramos diarios de estos alimentos y escoger solamente los cortes más magros, con menos grasa.

Leche y derivados: mejor desnatados o al menos semidesnatados.

No más de cuatro huevos a la semana

Cuando cocine, use preferentemente aceite de oliva, tanto para freír como para aliñar.

Aumente el consumo diario de frutas y vegetales
Estos alimentos contienen nutrientes esenciales como potasio, ácido fólico y vitaminas antioxidantes como la C, la E y los beta-carotenos, que protegen frente al ictus. Recientes estudios han demostrado que las hortalizas ricas en betacarotenos como el tomate ayudan a prevenir el ictus.

No beba alcohol o al menos beba con moderación
Un consumo moderado de alcohol significa no sobrepasar ciertas cantidades totales diarias de bebidas alcohólicas, en función de su graduación. Las sociedades médicas recomiendan no sobrepasar:

- 100 mililitros de bebidas espirituosas o destiladas: coñac, whisky, ginebra, vodka, ron, etc. (38-42 grados de alcohol)

- 250 mililitros de vino de mesa (10-12 grados)

- 660 militros de cerveza (5-6 grados)

Reduzca la cantidad de sal en la dieta
Si tiene hipertensión arterial, evite los alimentos salados y no añada sal a la comida. Solamente con esto puede reducir su presión arterial en unos 5 mmHg.

Evitar la sal no previene la hipertensión, pero el exceso de sal sí que aumenta las cifras de presión arterial.

Haga ejercicio regularmente
El ejercicio practicado regularmente es una de las pocas maneras de reducir la presión arterial sin necesidad de tomar medicamentos.

De 15 a 45 minutos de ejercicio moderado tres o cuatro veces a la semana también reduce el riesgo de ictus. Según la OMS, la falta de actividad física causa dos millones de muertes al año en todo el mundo. Esto podría evitarse con 30 minutos diarios de ejercicio moderado y con una dieta equilibrada.

Mantenga un peso adecuado
El sobrepeso y la obesidad aumenta el riesgo de padecer hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Perder cuatro Kg. de peso por medio de hábitos de vida saludables (dieta moderada, ejercicio), reduce el riesgo de ictus, puesto que reduce la presión arterial y mejora los niveles sanguíneos de colesterol.

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