Enfermedades

Tratamiento de las varices

El tratamiento de las varices consta de tratamiento médico y tratamiento quirúrgico

El tratamiento de las varices consta de tratamiento médico y tratamiento quirúrgico.

Tratamiento médico

Ante la aparición de varices, primero se procede a su tratamiento médico mediante fármacos que mejoran el tono y consistencia de las venas. De esta forma mejoran los síntomas y se evita la progresión de la enfermedad. Si el tratamiento médico no es suficiente debe recurrirse a la cirugía.

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico de las varices consta de varias técnicas.

- Esclerosis: Es el método aplicado en el caso de varices pequeñas pero estéticamente muy molestas. Se inyecta una sustancia química que cicatriza las varices y favorece su desaparición. Posteriormente, se aplica un vendaje compresivo. En la mayoría de los casos se obtiene un buen resultado aunque siempre existe la posibilidad de que al no destruir por completo la vena, esta se reabra o que una nueva vena puede aparecer en esta misma localización . Actualmente, se dispone de la crioesclerosis (se aplica con líquido frío), la esclerosis con espuma (para varices mayores) y la fotoesclerosis con láser (técnica muy novedosa aun en fase de prueba).

- CHIVA (Cura Hemodinámica de la Insuficiencia Venosa Ambulatoria): Se trata de una intervención mucho más conservadora, pues preserva al máximo las venas para que continúen realizando su función de drenaje. Se realiza en un quirófano ambulatorio con anestesia local; las incisiones que se practican son de tan sólo 3mm, por lo que dejan muy poca cicatriz; y el tiempo de convalecencia tras el tratamiento es prácticamente nulo. Hoy por hoy, este método se está convirtiendo en la técnica estándar para curar los problemas de las varices.

- Stripping: Se aplica en los casos de varices medianas y grandes. Esta cirugía implica la eliminación total de la vena afectada y en ocasiones, es necesaria completarla con esclerosis. La intervención se hace bajo anestesia epidural o general y requiere un prolongado tiempo de baja posterior que incluye hospitalización de 24 a 72 horas. Además, requiere un reposo completo de 8 a 10 días y un absentismo laboral de 1 mes.

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