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Más en contra del tabaco

Las enfermedades cardiovasculares serán la primera causa de muerte prematura evitable en el mundo en al año 2020

El tabaco, no el alcohol, puede incrementar la aterosclerosis

 Según la Organización Mundial de la Salud, se prevé que las enfermedades cardiovasculares serán la primera causa de muerte prematura evitable en el mundo en al año 2020. El riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular aumenta cuando existen factores de riesgo tales como hipertensión arterial o elevados niveles de colesterol, diabetes, obesidad, falta de ejercicio o tabaquismo. Por el contrario, el consumo moderado de alcohol ha demostrado ser protector frente al infarto de miocardio. Sin embargo, algunas investigaciones han mostrado que el consumo de alcohol aumenta los niveles de una proteína implicada en la aterosclerosis. Por tanto, si el consumo de alcohol es bueno o malo para el corazón es un debate que sigue abierto.

"Se puede seguir disfrutando del consumo moderado de alcohol,
si no se fuma"

Para ello un grupo de investigadores franceses ha estudiado el hecho de que el alcohol parece aumentar los niveles de una proteína, denominada ICAM (molécula de adhesión intercelular), implicada en la aterosclerosis. Para ello investigaron entre 1995 y 1997 a 613 hombres y 566 mujeres de entre 25 y 64 años de edad, del sudoeste de Francia y llegaron a la conclusión de que era la elevada frecuencia de fumadores encontrados entre los que bebían alcohol lo que en realidad incrementaba los niveles de la proteína, más que el propio alcohol. "Por tanto, uno puede seguir disfrutando del consumo moderado de alcohol, si no fuma" concluyen los autores.

Dejar de fumar reduce la mortalidad tras la cirugía coronaria

 Aunque está bien establecido que fumar cigarrillos se asocia con una mayor frecuencia de enfermedad cardíaca, no se han encontrado diferencias en cuanto a mortalidad entre pacientes que fuman y que no fuman en el momento de la cirugía. Esta llamada "paradoja de los fumadores" también parece existir entre los que son sometidos a angioplastia o tras el infarto. Una de las posibles explicaciones más plausibles de esta paradoja es que los fumadores probablemente mueren de un infarto fatal antes de que tengan la posibilidad de llegar a ser un paciente cardíaco, de ingresar en la lista de espera y ser sometido con éxito a una intervención de ´bypass´ coronario.

"Los pacientes que dejan de fumar tras la cirugía coronaria
tienen menos riesgo de muerte que los que
continúan fumando tras la operación"


En este sentido, investigadores holandeses han estudiado durante 20 años, a 1.000 de los primeros pacientes sometidos a cirugía en la década de los 70 y han demostrado, pro primera vez, que los pacientes que dejan de fumar tras la cirugía coronaria tienen un riesgo de muerte que es prácticamente la mitad que los pacientes que continúan fumando tras la operación.

"Sin embargo", afirman, "nunca es demasiado tarde. Los pacientes que eran fumadores en el momento de la intervención, pero que fueron capaces de dejar de fumar en el año siguiente, también se benefician de la reducción del riesgo, aunque en menor medida. Asimismo, los que dejan de fumar tienen menos probabilidades de ser sometidos a un segundo bypass coronario u otra intervención coronaria".

¿Convencemos a los pacientes para que dejen de fumar?

 Esta es la pregunta que se hacen investigadores suecos al haber encontrado que más del 6% de los pacientes con enfermedad coronaria, es decir, 1 de cada 15, dice que ha dejado de fumar mientras que de hecho sigue siendo un fumador activo.

"Más del 6% de los pacientes con enfermedad coronaria,
1 de cada 15, dice que ha dejado de fumar
mientras que de hecho sigue siendo un fumador activo"

Tras una entrevista sobre sus hábitos de fumador o exfumador a 554 pacientes con cardiopatía coronaria, se sometió a los que dijeron que eran exfumadores a un test químico de nivel de monóxido de carbono (CO) en el aire espirado y a una muestra de sangre en busca de sustancias relacionadas con la nicotina para comprobar la veracidad de sus afirmaciones. De los 260 exfumadores 17 mostraron marcadores positivos, es decir, de hecho eran fumadores activos, ya que contradecía sus respuestas en la entrevista.

Los investigadores también se plantean la cuestión de por qué los pacientes no dicen la verdad acerca del tabaquismo. Este subgrupo de pacientes mantiene un riesgo elevado de cardiopatía coronaria y no entra en los programas de ayuda para dejar de fumar.  Los investigadores son conscientes de la dificultad de manejo de este tipo de pacientes y recomiendan una mayor y mejor información sobre los riesgos coronarios que produce el tabaco, así como más ayuda para dejar de fumar para estos pacientes.



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